Sic et Non

7 de abril de 2014

Elecciones en la USC



Estos días empieza a hablarse en mi ciudad, de las elecciones a rector de su universidad. Una universidad cinco veces centenaria y que actualmente resulta vital para el día a día de Santiago de Compostela.

Ahora que empieza a hablarse de quien será el nuevo rector, me vienen recuerdos de hace cuatro años. Recuerdos de la primera campaña que asesoré, cuando aún estaba estudiando mi Master de estrategia y comunicación política. Lo cierto es que aprendí muchas cosas que luego he podido poner en práctica en campañas municipales, autonómicas, y recientemente presidenciales en el extranjero. Y uno de esos aprendizajes fue la importancia de liderar la acción durante una contienda electoral, llevar la iniciativa.

Los que saben de esta mi primera experiencia, estos días me preguntan cómo veo la campaña a Rector. Así que me he animado a recoger aquí las apreciaciones que en cafés, charlas vía facebook, etc. he ido haciendo respecto a este tema.

Lo primero que he de decir es que unas elecciones universitarias son muy peculiares, ya que el electorado es muy dispar, con intereses diferentes y además el voto es ponderado. No vale lo mismo el voto de un estudiante que el de un profesor, o el de un funcionario del personal administrativo. Así pues, primera lección, definir bien el target, el público objetivo al cual debes dirigirte. Y llegados a este punto he de decir que a día de hoy, ambos candidatos, Juan Viaño y Antonio López no parecen tener claro su target, puesto que su mensaje no es claro, intentan llegar a mucha gente pero no están centrados en perfiles concretos que podrían apoyarles.

Hace cuatro años, el actual rector Juan Casares, venció presentándose sin el apoyo de las clásicas plataformas universitarias que hasta aquel momento filtraban y decidían los candidatos a rector. Algo que posteriormente le pasó factura al no contar con apoyos suficientes de estas plataformas en las instituciones de gobierno. Viaño y López dicen presentarse sin plataformas, pero bien es sabido que eso no es del todo cierto, puesto que sería impensable ganar unas elecciones y volver a repetir esta experiencia otros cuatro años. Las plataformas están vivas y coleando, moviendo a los candidatos, y eso se nota en sus estrategias, o en la falta de ellas. Puede que haya una pelea entre lo que los candidatos quieren hacer y lo que las plataformas les dejan hacer?

En todo caso, y ciñéndonos a los contendientes, la cuestión que más me llama la atención es cómo se está generando una corriente de opinión de vencedor en la figura de Antonio López, que los medios y el propio Viaño están oxigenando. Y resulta curioso porque López acaba de aterrizar de un cargo alejado de la Universidad, y Viaño en cambio ha realizado una labor de oposición, algo que debería poner en valor durante la campaña, pero no lo está haciendo. Por ejemplo pudimos leer en la prensa que Viaño dice "estar aprendiendo mucho al visitar a los centros", lo cual implica que muchos piensen inconscientemente que entonces tenía una ignorancia previa sobre la realidad de los mismos. Seguramente es algo que afirme de buena fe, pero no pone en valor la fortaleza comentada, los cuatro años de oposición. Este mensaje sería el esperable en el caso de López, que debería estar más obligado a conocer una institución de la que lleva ausente años.

La indefinición en el mensaje, el no tener clara la estrategia, y el no saber poner en liza las fortalezas propias y las debilidades del rival provocan que ambos candidatos se igualen, no se diferencien ante el electorado, y eso favorece al candidato López, ya que como decía, no se sabe bien porqué y sin hacer gran cosa, parece contar con la vitola de vencedor. El equipo de Viaño debe por tanto atacar este efecto bandwagon. Para ello, lo primero debe ser dejar de negarlo (La negación es la afirmación en el subconsciente del electorado) y deben dejar de alimentarlo con un mensaje incoherente y que como comenté en el ejemplo anterior, provoca una disonancia cognitiva.

Si el equipo de López es inteligente, aprovecharán esta situación para difundir imagen de rector y no de rectorable, propiciando así la imagen de desafiante en Viaño. El equipo de Viaño no deberá entrar a trapo en esta estrategia, que legitimaría a López. Y deberán jugar con sus fortalezas, que por contraste pudieran ser las debilidades de su oponente.

Por lo tanto, tenemos dos candidatos que se perciben como iguales, pero que les urge diferenciarse cuanto antes. Seamos sinceros, lo que cuenta es la mayor o menor confianza que inspire la persona del candidato, porque las propuestas ya se sabe que un rector poco puede hacer en la Universidad de hoy en día, y la gente lo sabe.







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